martes, 5 de enero de 2016



Cada día me muero dos veces, eso es una fortuna, es un privilegio tener consciencia de que la vida se disuelve y, mientras eso sucede y, lo más de lo más es sentir mientras se muere...
PD. Lo de morir doblemente me sucede a menudo, sobre todo cuando yo estoy durmiendo, y "Yo" camino de noche las calles, libre. (Qué hago, me ato a la cama?)

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...