lunes, 5 de octubre de 2015

Sabor a mí



Nada más placentero, nada más intenso bajo la luna, se dijo. Comenzó humectando sus pezones y con sus dedos suaves caricias en círculo alrededor de ellos. Un ombligo excelso sería el pozo de lágrimas como perlas que resbalaban sugerentes por entre los pechos…
Agitación, perversión, amar, amor; un gesto convulso y el clímax…

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...