miércoles, 29 de julio de 2015



Tengo la mala costumbre de enamorarme, sobre todo, de lo fugaz, es tan inmensamente hermoso tener la certeza de que lo único que puede sucederme cuando se queda la huella, el calor de una mirada, la intensidad de lo efímero, es ser más feliz si cabe, en este mundo de vanidades, pura competición...

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...