domingo, 26 de julio de 2015

Llueve demasiado cielo; llueve a cántaros y detrás de los cristales hubiera podido surgir la inmediatez de los besos, por el contrario, la circunspección ausente de alma, rompió el silencio de un hermoso pecado no escrito…,

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...