domingo, 26 de julio de 2015

Llueve demasiado cielo; llueve a cántaros y detrás de los cristales hubiera podido surgir la inmediatez de los besos, por el contrario, la circunspección ausente de alma, rompió el silencio de un hermoso pecado no escrito…,

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...