domingo, 20 de julio de 2014

Soy maldito, dicen




 Quiero acallar  todo lo que no deja escuchar mis lágrimas redondas como globos,
si, las lágrimas que pesan, pesan igual que maromas empapadas de lluvia...,
 dejo que vuele al fin todo lo que llevo sujeto a mis costillas, si, ahí, rodeándolas...!Oh, si!
El vuelo de todos los alfiles que hicieron trampa; el vuelo de todos aquellos recuerdos que duelen, que duelen..., Soy maldito, dicen...dicen eso, dicen...¿ Maldita la vida? ,No. Imperiosamente amo, amo, amo...señor, cómo amo.¿ Y es que acaso no me detuve cuando aquellas voces pedían algo para sus labios? ¿Y cuando veía las bocas de los perros abandonados aullando?.
 Esas mismas que ahora duermen en todas las esquinas...,
Réquiem para los muertos que no se han ido, esos que despiertan
 a las horas del alba sin nada que envuelva sus huesos fríos, réquiem para mi humilde ser, réquiem, réquiem...,
Quiero acallar todo lo que no deja escuchar ese lienzo cubierto
 por las  espátulas de  un grumo gris,
callar para que el sonido sepia se vuelva el púrpura,
 el ocre de una tarde de verano; el azul innegable de aquel firmamento...,
¿Acaso soy maldito por silenciar el chirriar de miles estridencias?..
 detener el ocaso de aquellos otros días, aplacar la sed que tuve, adormecer los ojos que ahora llevo...ver, ver, ver la horas de la vida...ellas
 pasan igual que los delfines trotando y meciéndose
 en los picos de las olas de las calles..., y así será en mi nombre y en todos los nombres...,







Hay una vacante

Le atrajo mucho el anuncio, y es que con estos tiempos que corren el mejor de los regalos a mi entender, es tener un empleo. Tomó...