jueves, 17 de enero de 2013

La guarida


Mamá se pone contenta cuando regresamos con las bocas sangrientas. Nos premia con tres estrellas cosidas en el pecho.

En todos lados cuecen habas

¿Pero qué me pregunta usted?, me dijo la anciana, con una cachimba enorme en una esquina de la boca, que al mismo tiempo chorreaba ba...