miércoles, 1 de febrero de 2017






Y  Y sin embargo, lo que más adoro de un árbol son las raíces: Aunque viven debajo de la tierra son poderosas: El modo en que se aferran a la vida; la belleza de sus venas, el torrente de caricias que liberan constantemente; la pasión de ellas al entrecruzarse, igual que los amantes más deseosos. Un perfecto acto de la naturaleza, son los brazos de hércules. Una diosa hambrienta de la tierra.

Llegué a casa,  los gatos dormían y los mirlos se acurrucaban en las ramas del drago, y el algún cardón... Un puntapié, y la puerta ya ...