miércoles, 27 de mayo de 2015

Necesito equivocarme muchas veces, es un acicate muy estimulante. Necesito ser consciente de lo que se advenga en la constante lucha con mi propio yo; admirar una obra musical o literaria y advertir los múltiples fallos que pueda encontrar en ella. Si, realmente necesito eso, errar, errar, errar…,

No quedan más que las sombras de los pájaros debajo del árbol, Con sus débiles alas desplegadas, con sus picos cerrados… No quedan ...