viernes, 15 de mayo de 2015

Es una grave enfermedad descontrolada, es inclemente, es odio y dulzura. Yo deseo ese incesante goteo de perversidad: El amor.

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...