viernes, 15 de mayo de 2015

Es una grave enfermedad descontrolada, es inclemente, es odio y dulzura. Yo deseo ese incesante goteo de perversidad: El amor.

Porque fue un dieciocho de agosto, de 1936 que le mataron el corazón a un poeta grande, Federico García Lorca. Hoy yo quiero fingir que...