domingo, 13 de mayo de 2012

Juego amoroso

 En una danza amorosa los cirros toman la forma de los amantes.  Sus cuerpos nebulosos  retorcidos de placer, son llevados al antojo del viento. Llega el clímax; sus bocas devoran el espacio.

La travesía

Éramos unos cien muchachos los que emprendimos el viaje aquella mañana de julio, y aunque llegamos a salvo a puerto después de do...