sábado, 9 de agosto de 2014

El deseo de poder decir





Nunca pudo encontrar para él  alguna palabra que contuviera todo lo que encierra un universo; de modo que, la casa con tejado y porche y una gran salita y una cocina ancha, donde los alimentos aguardan en la despensa en gran abundancia, y el bello jardín con flores adornando, parece mas grande si cabe, más vertiginoso el transcurrir de los días..., dijo ella. Seguramente la puesta de sol o un café  no fueron lo bastante trascendental..., volvió a decir.

Se habre el telón

Se abre el telón El primer día te comen los nervios, si, si, te comen literalmente; y es que, cuando una se halla en el escenario...