sábado, 3 de diciembre de 2011

Tristeza

Tiempo atrás solía reír como ríen los niños. Brillaba igual que las Pléyades con su azul cálido. El tiempo se hizo chiquito y las nubes siempre de color gris. Cada noche, guardaba su corazón en un pequeño cofre, el refugio de sus lágrimas, de su pasado. En su boca el amargo sabor de unas letras, de un poema que nunca fue para ella. Sus huesos se posaron un día, hace ya mil años.

No llueve

¿Porqué me contestas con esa mirada tuya, tan seria? Yo no sé de esos ojos que parecen palabras espurias, no sé de gritos en mitad de la...