sábado, 12 de noviembre de 2011

Soñando Tarajales

Yo me crié mezclada con la tierra y, en los inviernos hundía mis pies en ella, cuando la lluvia impregnaba el manto, convirtiéndolo en lodo.
Yo me crié mezclada con la tierra y en las tardes de primavera atravesaba las espigas de trigo con los ojos cerrados; más de un coscorrón propinado por tal proeza.
Mi niñez entre tarajales y cañas de azúcar, entre tuneras y almendras.
A la pela me llevaba mi padre y me agarraba a su cuello mirando el mundo desde arriba.
Yo me crié mezclada con la tierra, entre barrancos, y corre, corre, que te pillo.
Mi hogar olía a café tostado, y mi madre en fila colocaba la blanca ropa, que caprichosa ondeaba al aire.
Yo me crié mezclada con la tierra, con el timple y las malagueñas.





De los casos de la vida

Una rémora parecía, a cada paso que daba, la rémora seguía ahí, viviendo de ella, alimentándose de ella, de sus pertenencias, aho...